Uña rises as one of the brightest gems of Cuenca’s Serranía, a place where geology and water have traced an hypnotic landscape. This small municipality, guarded by towering limestone cliffs and hugged by a lagoon of karst origin, offers a refuge of peace and biodiversity in the inland interior of the peninsula.
Join us to discover the magic of its waters and the splendor of its high-altitude trails, where the silence is only broken by the flight of the vulture.
The Mirror of the Serranía: Uña Lagoon
Arriving at Uña is, in many senses, like taking a journey to the very heart of Cuenca. This town, located about 35 kilometers from the provincial capital, sits opposite a natural amphitheater of epic proportions, guarded by the cliffs of the Muela de la Madera and the Muela de Uña. The sensation as you enter the town center is one of absolute seclusion, a protection offered by nature itself that has conditioned the lives of its inhabitants for centuries.
La Laguna de Uña es el alma del lugar. No estamos ante una laguna convencional, sino ante un ecosistema vivo que ha sido moldeado tanto por la mano de la naturaleza como por la del ser humano. Originalmente, era una pequeña zona encharcada de origen kárstico, pero la construcción de un canal y un dique a principios del siglo XX para el aprovechamiento hidroeléctrico de la zona –conectándola con el embalse de La Toba– la transformó en el humedal de quince hectáreas que disfrutamos hoy en día.
Este espejo de agua es un hervidero de vida. Para el viajero que llega con prismáticos, la laguna es un paraíso de la observación en el que poder admirar diferentes especies de aves en su medio lacustre mientras que, bajo las aguas, se deslizan peces que han hecho de este lugar su hogar.
El paseo que rodea la laguna es un sendero perfectamente habilitado que permite caminar entre vegetación propia de este tipo de ecosistemas. Uno de los hitos más recientes y celebrados por la comunidad local ha sido la recuperación de la cascada de la laguna, que ha devuelto el sonido del agua, un elemento vital que se había perdido y que ahora vuelve a ser el hilo musical de quienes se acercan al mirador.
